Camino de Asìs   Ciudades del Camino

”Vade Francisco et repara domum meam”

Link: Vita e opera di Francesco

Testimonio d'un peregrino mexicana


Septiembre 2008               Semilla Solar

Peregrinación

Era un día común, un domingo lento, cuando llegó a mí una imagen inquietante: los pies de un peregrino, retratando en sepia a la vez dolor intenso y paz suprema; en ese momento no entendí bien que fibras movía en mí, pero sí reconocí el llamado. Sin ninguna duda pero muchas dificultades inicié el recorrido y en confirmación de la senda encontré mi lugar en ojos profundos, manos humildes, pasos íntegros, en la voz del silencio.
Hoy esa voz vuelve a llamarme, pero perfumada con aroma a Santo, a hermano, a compañero, a Francisco.
Acudo a la velocidad de los pies y entro en el tiempo eterno, donde anclada al cuerpo y sus pesares puede el alma mirar al aire sostener la hoja, y reconocerse en lo más pequeño, en lo invisible.
El peregrino, ese ser que escapa del mundo en busca de su aliento de verdad, reventará de dolor, tocará lo sublime, pero lo que más lo trastoca es saber que en algún momento del camino quedará solo frente a sí mismo, instante en que cae en avalancha lo que piensa que es, las ideas todas, los conceptos primeros, también los últimos, expectativas, secretos, la complejidad cotidiana.....y queda desnuda la vida en forma humana.
Si yo fuera la única que escucho, igual, de cualquier forma, siempre acudiría. Pero esos otros, regalando compañía, fuerza y aliento en cada paso paralelo al mío, me abren los ojos y el corazón para que pueda bailar y reír con el misterioso juego de la existencia.
Gracias a todos los peregrinos en mi camino, gracias por escuchar, por acudir y encontrarnos, por sostenerme y por andar siempre como un eco a mi paso.

Brenda

 

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